Miércoles 02/10. POLICIAS CORRUPTOS DE AZERBAIYÁN EN BMW

Este enigmático pais, mas conocido como «Tierra de Fuego», esta lleno de contradicciones por culpa de la afluencia de dinero proveniente del petroleo. Este impulso económico ha permitido al país desarrollar multitud de infraestructuras gracias a los cuales los jóvenes azeríes pueden soñar con un modo y estilo de vida muy diferente al de sus antepasados. Bakú se está occidentalizado a marchas forzadas y no tiene nada que ver con los pueblos remotos del Caúcaso o de las montañas Thalis, o con la mas tradicional segunda ciudad del pais Ganja.Azerbaiyán es un país que ha estado cerrado durante mucho tiempo y por lo tanto muy poco conocido. Pocos saben donde queda Azerbaiyán o donde esta Bakú, la capital de este misterioso y escurridizo país. Es justo en la confluencia del Cáucaso, Asia Central e Irán, donde Azerbaiyán se encuentra atrapado en los confines de Europa y Asia entre el occidente y el oriente. Es un país relativamente seguro si se evita la zona de Nogorno – Karavag y las zonas fronterizas con Armenia.

Tras atravesar toda Europa, los Balcanes, toda Turquía y Georgia, llegamos a su frontera, a la ex república soviética de mayoría musulmana chií y con grandes recursos petroleros distante 65 kms. de Tiblisi. Primer imprevisto. Era necesario disponer de visado (cosa que no habíamos tenido en cuenta). La cosa se complica, los amables policías georgianos nos indican que hay que volver a Tiblisi, dirigirse a la embajada de Azerbaiyán y solicitarlo.

Después de otros 65 kms. localizamos la embajada, otros dos turistas se encontraban en la misma situación y ya era la tercera vez que hacían cola para solicitar el maldito visado. El funcionario que nos atiende nos indica que podemos hacer la solicitud formal, en 72 horas te lo entregan, o bien, pagando el triple de lo que cuesta ordinariamente hacerlo por su página web. En este último caso en unas 3 horas está concedido. Como teníamos bastante prisa en llegar al puerto de Bakú, ya que el carguero se encontraba rumbo al mismo, optamos por la última opción. Segundo problema del día, no teníamos ni pc, ni conexión para poder tramitar la solicitud. A base de mucho buscar damos con el único “cybercafé” en activo en toda Georgia.

Un sótano lúgubre nos esperaba, allí había instalados varios equipos antiguos con una joven malencarada que atendía el negocio mientras comía un plato de sopa. Conseguimos realizar el trámite, imprimimos como pudimos los dos visados, motos y otra vez 65 kms. para volver a la frontera con Azerbaiyán.

 

Para hacernos la espera más llevadera, un policía paisano georgiano nos invitó a cenar en el comedor de los funcionarios de fronteras hasta que llegasen las notificaciones de conformidad de ambos visados. Ya entrada la noche, recibimos los visados, revisión exhaustiva de los equipajes, a diferencia de los policías georgianos, los policías azeríes impecablemente uniformados hicieron gala de una soberbia exagerada. Al final lo conseguimos y pudimos entrar Azerbaiyán.

Pusimos rumbo a Ganja a unos 150 kms., teníamos que llegar a un hotel que se encontraba pegado a una gasolinera. El Ganja Azpetrol. Con diferencia, de las peores carreteras por las que habíamos circulado, con el handicap añadido de que cada kilómetro había un radar de velocidad. Sin iluminación, asfalto en mal estado, sin marcas viales y plagada de radares. A escasos kilómetros, ya teníamos tras nuestro, el primer coche de policía que nos obligó a parar.

Nos invitaron a entrar dentro del coche (un bmw impecable) indicándonos que habíamos cometido una infracción, y lo típico, o pagábamos una fortuna o se llevaban las motos. Con toda su caradura nos indican que se puede “arreglar” que cuanto dinero teníamos encima. Dólares o euros también valían. Al final nada, después de mucho discutir, nos dejaron marchar.

Rebuscando un poco de info, después del incidente, resulta que desde su independencia el país ha sido dirigido por miembros de la dinastía Aliyev, aliados matrimonialmente con los Pashayev, otra de las principales familias del país. Juntos han conseguido establecer un régimen estable que ha alcanzado altas cotas de prosperidad económica, a la vez que la oposición ha sido duramente reprimida y la corrupción se ha extendido sobre el país.

Resulta paradójico que dos tristes policías en un país “rico” tengan que extorsionar turistas, cuando a buen seguro, están bien retribuidos. Desconocíamos que la corrupción, la extorsión y el soborno, así como la total impunidad policial está muy extendida, también en el sistema judicial y en otros niveles de la administración estatal –es costumbre sobornar al personal sanitario de los hospitales públicos para recibir tratamiento- la población está acostumbrada.

Seguimos nuestro camino, va sucediéndose un decorado artificial, un país “hortera” nacido a base del petróleo, donde la fastuosidad que otorgan los neones y el atrezzo al más puro estilo Las Vegas está presente en todas las construcciones aisladas que nos vamos encontrando en la ruta. Artificial y superficial, hasta el momento…

Al fin, sobre las 21:45 hrs llegamos al hotel. Más luces de neón y una mega gasolinera nos espera. El hotel correcto, el personal desagradable. Sin darle más vueltas, nos vamos a dormir para poder afrontar la etapa del día siguiente.

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