De Bishkek a Taar Suu.

Hoy, etapilla de calentamiento de 170 kms. para ver como respira la moto. Salgo en compañía de Eva, Paco y Daniel hacia la parte Norte del lago Issik Kul. Mi idea es perimetrar el lago por completo de norte a sur, después llegar a Osh por pistas y desde allí hacer un tramo de la mítica carretera del Pamir hasta el paso de Kyzyl Art a 4.300 mts. en la frontera con Tayikistán.

La moto vuelve a estar en su medio natural, rodando. El primer tramo hasta la torre Burana, es un tramo corto, no llega a 85 kms. que transcurren sin contratiempo en una carretera en buen estado (de las pocas que hay en el país). En esta ocasión salimos todos juntos para hacer esta primera jornada motera.  Eva, Paco, Daniel, Ricard.

La torre Burana, es uno de los emblemáticos monumentos históricos y arquitectónicos de Kirguistán. Está protegida por el estado y sigue atrayendo la atención de científicos y multitud de turistas. Se encuentra al este, en el distrito de Chuy, cerca de la ciudad de Tokmok. Quedan los restos de un castillo, tres mausoleos y multitud de petroglifos. Es todo lo que queda de la antigua ciudad de Balasagun, ciudad que establecida por los Karakhanids a finales del siglo IX. Cobran 50 cms. para acceder a visitarla.

Es un lugar ligado a leyendas, a menudo tristes. Una de ellas habla del Kan, que tenía una hermosa hija. Se predijo que la hija moriría por la picadura de una araña negra, así que el Kan ordenó construir una torre, para proteger a su hija la encerró en la habitación más alta de la torre y hacía examinar cuidadosamente a todos los que subían los escalones. Sin embargo, el día que cumplió los 16 años, tal y como se predijo, la niña murió por la mordedura de una araña que el propio Kan trajo accidentalmente en un racimo de uva. Golpeando los muros por la aflicción, el Kan demolió la parte superior de la torre, por lo que ahora el minarete es más corto en un par de decenas de metros.

 

Cuando acabamos la visita y aconsejados por Ricard nos dirigimos a la pequeña localidad de Tar-Suu, a la Kemin Guesthouse, otros 90 kms. Allí nos esperaba al completo la familia Kemin.

Tar Suu se encuentra a las faldas del parque natural de Chong Kemin. Un lugar inundado de naturaleza.

Pasamos una noche inolvidable en un lugar fantástico. Nos cocinaron unas truchas a la brasa.

 

Y entre cerveza rusa, buena compañía y vodka patriótica (el simbolismo de la bandera de Kirguistán, que son las franjas rojas horizontales conforman el tejado de la construcción típica de Kirguistan la Yurta, aparece hasta en la botella) damos por concluida la jornada.

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