Un reencuentro fortuito.

   Nuestro amigo de aventuras el doctor Vincenzo nos comunicó hace unos días que va a venir de Bolonia a España con su hermano a recorrer Andalucía, que quieren conocer los escenarios del desierto de Tabernas en Almeria. Van a coger el barco de Civitavecchia a Barcelona para ahorrarse unos kilómetros.

   Magnífica oportunidad para volvernos a ver, nosotros tenemos unos días libres y no ha hecho falta convencernos mucho para ponernos rumbo a Denia con las motos que tenemos por aquí.

   El trayecto con Balearia es rápido, con parada en Ibiza incluida, no llega a 5 horas de travesía. A eso de las 14:00 hrs. estamos amarrados en el puerto de Denia y allí se encontraba Vincenzo con su nueva adquisición, una flamante Guzzi V85 TT roja y su hermano con una Africa Twin rutera.

   Tenemos hambre, vamos a por una fideuá antes de ponernos en marcha.

   Con la barriga llena enfilamos rumbo Sur hacia los pies de la Sierra de Cazorla a Riopar. Tiempo espléndido, volvemos a estar juntos en la carretera. Hacemos noche en Riopar después de marcarnos unas curvas por la carretera que circula paralela al rio Mundo.

   Nos levantamos para disfrutar de la Sierra de Cazorla y acabar en Ronda. Un día fantástico, sol, buena temperatura, poca circulación. Cenamos por Ronda.

Tercer día motero. Hoy toca ruta de los pueblos blancos, para acabar en Vejer de la Frontera. A Jordi se le estropea el arranque de la Harley y se queda en Ronda, a la espera de una nueva batería. Nosotros continuamos camino por un discurrir de paisajes y carreteras impresionantes para ir en moto.

Tocamos casi todos los pueblos blancos, saliendo desde Ronda. Ruta motera altamente recomendable para quien no la conozca:

1. Setenil de las Bodegas

Las calles de Setenil de las Bodegas trazan un original recorrido que te dejará con la boca abierta al admirar sus casas construidas al amparo de las rocas, sin duda uno de los pueblos blancos más singulares para visitar.

Setenil de las Bodegas (iStock)

2. Alcalá del Valle

 

 

La influencia árabe también está muy presente en Alcalá del Valle, cuya villa actual fue fundada por musulmanes que vivían en Setenil de las Bodegas. Los dólmenes del Tolmillo, la Iglesia de Santa María del Valle, la Ermita del Señor de la Misericordia y el Cortijo de la Cacería figuran entre sus lugares más representativos que hay que visitar.

Alcalá del Valle (alcaladelvalle.com)

3. Olvera

El castillo árabe, la muralla, el barrio de la Villa, la casa de la Cilla, la Parroquia de Nuestra Señora de la Encarnación… Los lugares de interés se suceden a cada paso que vayas a dar en Olvera, fin de trayecto de la Vía Verde de la Sierra antiguamente usada como vía de tren y ahora acondicionada para uso turístico.

Olvera (iStock)

4. El Gastor

Las vistas que ofrece El Gastor hacen que sea conocido como El Balcón de los Pueblos Blancos, aunque no sólo hay que dirigir la mirada a lo de fuera, sino también a lo de dentro.

El Gastor (iStock)

5. Grazalema

Los más de 2.000 habitantes del municipio de Grazalema disfrutan a diario de un entorno privilegiado:el Parque Natural de la Sierra de Grazalema, que envuelve a varios de los pueblos blancos.

Grazalema (iStock)

6. Villaluenga del Rosario

El nombre de Villaluenga hace referencia a la forma alargada y estrecha del pueblo y el de Rosario, a la gran devoción de sus habitantes por su patrona, la Virgen del Rosario. Curiosamente, Villaluenga del Rosario tiene dos “plusmarcas”: es el pueblo con mayor altitud de la provincia de Cádiz y también el más pequeño.

Villaluenga del Rosario (iStock)

7. Ubrique

Ubrique es un pueblo que se deja la piel en el trabajo… literalmente. Eso sí, la calidad de sus productos artesanos en piel no puede ser su único reclamo turístico cuando los parques naturales de Grazalema y de los Alcornocales ejercen de marco para un lienzo tan especial.

Ubrique (iStock)

 

Nos quedaron en el tintero:

Algodonales

Algodonales es la puerta de entrada a la Sierra de Grazalema, uno de los pueblos blancos escogido por los amantes de los deportes aéreos y un lugar de gran tradición artesanal en la fabricación de guitarras.

Algodonales (iStock)

 

Arcos de la Frontera

Es el municipio más poblado y extenso de la Sierra de Cádiz. Todo recorrido por la zona tiene que pasar por Arcos de la Frontera para admirar de cerca su singularidad, con arcos que contemplan las estrechas y empinadas calles de uno de los pueblos blancos más bonitos que tienes que ver.

Arcos de la Frontera (Flickr)

 Zahara de la Sierra

Además de disfrutar de sus vistas, en Zahara de la Sierra puedes hacer una inolvidable ruta a caballo, hacer senderismo y practicar deportes de riesgo como la escalada o la espeleología. Y si prefieres tomártelo con calma, degustar su repostería, como los suspiros o los gañotes.

Zahara de la Sierra (iStock)

 

 Llegamos a nuestro «hotel» en Vejer de la Frontera Casa Mesquida, enclavado en pleno casco histórico y que a partir de este momento se convierte en el centro de operaciones ya que pasaremos varios días recorriendo el parque natural de la Breña, las marismas de Barbate y las magníficas playas de Cádiz.

El día 29/02. Salimos para Guadix, hacemos noche en Purullena en el Hostal Hostal Soledao.

Al día siguiente llegamos al desierto de Tabernas, lugar desde donde nos despedimos para coger rumbo cada uno a su puerto de retorno, unos para Denia, otros para Barcelona.

Han sido unos días fantásticos, donde hemos ido perfilando nuestra próxima etapa de la vuelta al mundo, a la que con toda seguridad se nos unirá Vincenzo.